El empedrat es una preparación tradicional de la cocina catalana cuyo nombre evoca su aspecto característico, similar a un conjunto de pequeñas piedrecitas. Se trata de una ensalada completa y fresca que resulta ideal para los meses de calor, cuando apetecen platos fríos que puedan prepararse con antelación sin perder calidad.

Según explica Directo al Paladar, este plato destaca por su equilibrio nutricional, combinando legumbres, hortalizas frescas, bacalao y huevo duro. Esta composición lo convierte en una opción perfecta para servir como plato único, una alternativa que en la gastronomía granadina encuentra paralelismos con otras recetas con legumbres ricas en proteínas.
Ingredientes y preparación sencilla
Para elaborar empedrat para dos personas se necesitan 400 gramos de judías blancas hervidas, 200 gramos de bacalao desalado, un tomate grande, una cebolla grande, medio pimiento rojo, dos huevos duros, aceitunas negras, aceite de oliva virgen extra y sal al gusto.
La preparación resulta especialmente rápida si se parte de judías ya cocidas y bacalao previamente desalado. El primer paso consiste en desmigrar el bacalao con las manos, deshilachándolo para que absorba mejor el aliño. A continuación, se combinan las judías escurridas con el bacalao en un bol amplio.
Las hortalizas —tomate, cebolla y pimiento— se cortan en dados pequeños y se incorporan junto con las aceitunas negras. El conjunto se aliña generosamente con aceite de oliva virgen extra y sal. Los huevos duros, pelados y partidos por la mitad, coronan el plato en el momento de servir.
Variaciones regionales y maridajes
Aunque la versión clásica utiliza judías blancas, en diferentes zonas de Cataluña la receta admite variantes con garbanzos o incluso patatas hervidas cortadas en dados. Esta flexibilidad permite adaptar el plato según las preferencias personales o los ingredientes disponibles de temporada.
El empedrat admite múltiples acompañamientos. Algunas versiones incorporan salsa romesco, un clásico de la cocina catalana que aporta un toque de frutos secos y pimiento. En Andalucía oriental, esta ensalada encuentra un pariente cercano en el remojón granadino, que también combina bacalao con hortalizas frescas, aunque con ingredientes ligeramente diferentes como la naranja.
Un plato completo para el verano
Por su composición nutricional equilibrada, que incluye proteínas del bacalao y el huevo, carbohidratos de las legumbres y vitaminas de las hortalizas, el empedrat constituye un plato autosuficiente. No obstante, puede servirse también como ensalada acompañando pescado o carne a la plancha.
La versatilidad del bacalao en la cocina mediterránea permite múltiples preparaciones frías, desde la esqueixada hasta ensaladas más elaboradas. El empedrat destaca por su sencillez de ejecución y su capacidad para prepararse con horas de antelación, ganando sabor conforme los ingredientes maceren en el aceite.
Fuente: Directo al Paladar · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Vogranada con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
