Granada continúa su camino hacia la normalidad después de los intensos movimientos sísmicos que sacudieron la provincia este martes, sumándose al terremoto del pasado fin de semana. Los servicios técnicos y de emergencias trabajan contrarreloj para evaluar daños en más de 3.000 incidencias registradas, la mayoría concentradas en el barrio del Zaidín y el área metropolitana de la capital, según confirma Ideal.
Más de 5.000 llamadas al 112 y dispositivo de emergencia activo
El servicio de Emergencias 112 ha gestionado más de 5.000 llamadas desde que comenzó la serie sísmica. Entre las distintas administraciones se han revisado ya cientos de edificios, la gran mayoría sin daños estructurales graves. Efectivos municipales, regionales y de Diputación, junto con voluntarios de los colegios de arquitectos y aparejadores, trabajan sin descanso en la evaluación de inmuebles y en las oficinas de atención ciudadana, con apoyo del Colegio de Abogados.
La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, ha destacado que todos los recursos están al servicio de los granadinos y que se sigue trabajando de manera coordinada. Casi medio centenar de bomberos, entre municipales y de Diputación, se concentran en las acciones relacionadas con los seísmos, no solo evaluando daños sino también trabajando en la recuperación de la actividad habitual.
Zaidín, Armilla y Ogíjares, entre las zonas más afectadas
El dispositivo se ha desplegado especialmente en el Zaidín y en municipios del área metropolitana como Ogíjares y Armilla. Cuatro seísmos consecutivos obligaron a cerrar edificios públicos y desalojar viviendas el pasado martes, y las tareas de inspección continúan.
En Armilla se han analizado alrededor de doscientos edificios desde el sábado, en general con daños menores. Diputación ha instalado un puesto de mando avanzado en Ogíjares, desde donde presta servicio a Alhendín, Churriana de la Vega, La Zubia, Cúllar Vega, Gójar, Cájar y Armilla, con un centenar de actuaciones realizadas.
Reapertura gradual de equipamientos públicos
A primera hora del miércoles llegaban las primeras buenas noticias: reapertura de centros médicos con normalidad y reapertura casi total de la Alhambra, aunque con la Alcazaba cerrada y un recorrido adaptado para facilitar evacuaciones si fuera necesario. En la capital se han revisado cerca de medio centenar de edificios, incluidas instalaciones municipales, centros educativos, sociales, deportivos como el estadio de Los Cármenes y el Palacio de Deportes, inmuebles patrimoniales y viviendas particulares.
Sin daños estructurales generalizados, pero persiste la incertidumbre
El consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha señalado que de momento no hay constancia de daños estructurales generalizados, sino desperfectos por grietas o desprendimientos. La Junta ha inspeccionado hasta el momento 580 viviendas, de las cuales solo catorce no pueden estar ocupadas. La fase de emergencias de nivel 1 sigue activa y las tareas de inspección y acordonamiento de zonas se mantendrán el tiempo que sea necesario.
El delegado del Gobierno, Pedro Fernández, ha asegurado que los vecinos afectados podrán acceder a las líneas de ayudas habituales del Ejecutivo central para este tipo de situaciones.
Los movimientos sísmicos continúan
A mediodía del miércoles, muchos granadinos volvieron a sentir un temblor de magnitud 2,8. Granada volvió a temblar con terremotos de magnitud 4,8, y los expertos coinciden en que es imposible predecir cuándo terminará la serie sísmica ni qué magnitud alcanzarán los próximos movimientos. La previsión apunta a que sigan produciéndose sismos, aunque de menor intensidad.
Ante esta incertidumbre, las autoridades piden a los ciudadanos precaución y que cumplan las recomendaciones de seguridad. Quedarse en casa si no hay daños estructurales es lo más seguro, aunque muchos vecinos prefieren pasar las noches al aire libre. Granada seguirá trabajando en su vuelta a la normalidad mientras el movimiento de las fallas lo permita.
Fuente: Ideal · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Vogranada con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
