Una trabajadora de una franquicia de hostelería ubicada en un centro comercial de Granada estuvo a punto de caer en una sofisticada estafa telefónica hace unas semanas. El caso, que finalmente no llegó a consumarse gracias a un error técnico en la transferencia, ilustra la creciente profesionalización de este tipo de fraudes en la provincia.
La llamada en plena hora punta
Los hechos ocurrieron un mediodía entre semana, cuando el establecimiento estaba repleto de clientes. En medio del ajetreo, sonó el teléfono y al otro lado una mujer se identificó como su jefa superior, proporcionando el nombre correcto de la responsable. Según relata la víctima a Ideal, la supuesta superior le explicó que habían cometido un error que querían solventar sin que se enterara la empresa central, por lo que necesitaban hacer un pago inmediato.
Aunque desde el primer momento algo no le cuadraba, la trabajadora cuenta que la estafadora fue ofreciendo datos muy específicos sobre el negocio, lo que acabó convenciéndola. Su única intención era ayudar a la empresa y evitar un problema mayor. Este tipo de técnicas, conocidas como vishing (phishing telefónico), se aprovechan de la buena fe de los empleados y del estrés de las horas punta para reducir su capacidad de análisis.
El error que evitó la transferencia
Los timadores solicitaron una transferencia de poco más de mil euros, que la empleada intentó realizar desde su cuenta personal. Afortunadamente, la operación dio error. Pidió ayuda a una compañera y, de nuevo, el sistema no permitió completar el pago. Los delitos de estafa se han incrementado en Granada en los últimos meses, según datos de las autoridades locales.
En medio del caos del local abarrotado y con la presunta jefa al teléfono presionándola, la trabajadora tuvo el acierto de colgar y llamar al número real de su superior, que tenía guardado en el móvil. Al contactar con ella confirmó que se trataba de una estafa. Aunque no perdió dinero gracias al fallo técnico, los delincuentes sí consiguieron varios datos personales durante la conversación.
Denuncia presentada
La empleada presentó denuncia ante las autoridades competentes, que investigan el caso. Este tipo de fraudes no son aislados: empresas de hostelería y comercios de Granada han reportado llamadas similares en las que los estafadores se hacen pasar por cargos superiores o proveedores, según recoge el propio rotativo granadino.
Los expertos recomiendan verificar siempre la identidad del interlocutor mediante una segunda llamada al número oficial, no facilitar datos bancarios por teléfono sin confirmar la solicitud por otros canales, y desconfiar de peticiones urgentes que presionen para actuar de inmediato.
Fuente: Ideal · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Vogranada con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
