La Alhambra inicia este miércoles 26 de agosto la reapertura progresiva de los espacios que permanecían clausurados desde la madrugada del pasado 15 de agosto, cuando una sacudida de 4,8 grados en la escala Richter activó todos los protocolos de seguridad del conjunto monumental. Según ha informado el director del Patronato, Rodrigo Ruiz-Jiménez, la decisión se ha tomado tras tres revisiones exhaustivas realizadas por diferentes equipos de bomberos, expertos y arquitectos, que no han detectado daños estructurales graves en el recinto.
Las primeras zonas en recuperar la normalidad serán el Paseo del Generalife, el Palacio del Partal —de forma parcial—, las Habitaciones del Emperador, el Patio de la Reja y Lindaraja. Sin embargo, la Alcazaba seguirá cerrada al público debido a problemas de estabilidad detectados en las almenas de la Torre del Homenaje y la Torre Quebrada, elementos que fueron intervenidos a principios del siglo XX y que presentan un comportamiento mecánico diferente al de los muros originales.
Medidas transitorias en la Torre de Comares
Una de las novedades más significativas afecta al Salón del Trono, situado en la Torre de Comares, uno de los puntos de mayor afluencia de visitantes. La dirección del monumento habilitará un sistema de observación desde la Sala de la Barca, a modo de «balcón», que permitirá contemplar el interior sin acceder físicamente. Esta medida, presentada como transitoria, podría mantenerse en el tiempo dado el elevado nivel de masificación que soporta este espacio a diario —se habla de ocho mil visitantes diarios en el conjunto—.
Reapertura gradual de la Alcazaba
Respecto a la fortaleza militar, se prevé que la semana próxima se pueda acceder a la Torre de la Vela a través de los Adarves, con salida por el barrio castrense y una falsa puerta. Para evitar aglomeraciones y cuellos de botella, se establecerá un sistema de preferencias de paso. El riesgo de precipitación de las almenas, añadidas en intervenciones posteriores, obliga a extremar las precauciones en esta zona.
Daños menores en yeserías históricas
Ruiz-Jiménez ha subrayado que «lo más importante es que este episodio sísmico no ha causado ningún daño personal ni desperfectos estructurales en el conjunto de la Alhambra». Los únicos daños reportados son pequeños desprendimientos de añadidos recientes a las yeserías históricas, rellenos que se colocaron a principios del siglo XX y en los años cincuenta para tapar huecos. El edificio más afectado en este sentido es precisamente la Torre de Comares, según ha confirmado el director del monumento a Ideal.
La reapertura se produce en un contexto de intensa actividad sísmica en Granada, con más de mil temblores registrados desde la madrugada del 15 de agosto. El Patronato de la Alhambra ha trabajado sin descanso para garantizar la seguridad de visitantes y trabajadores, demostrando que en un monumento de ocho siglos de historia las decisiones se toman «sin prisas, pero sin pausa».
Fuente: Ideal · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Vogranada con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
