Chorrojumo, el primer influencer de Granada, regresa gracias a la inteligencia artificial

GranadaChorrojumo, el primer influencer de Granada, regresa gracias a la inteligencia artificial

Más de un siglo después de su muerte, Chorrojumo vuelve a recorrer Granada. Varios vídeos elaborados con inteligencia artificial y publicados en redes sociales durante los últimos meses han recuperado a uno de los personajes más emblemáticos de la ciudad. En ellos aparece hablando, gesticulando o paseando por los alrededores de la Alhambra, los mismos lugares que lo convirtieron en una figura reconocible entre los viajeros del siglo XIX.

La coincidencia tiene algo de justicia histórica. Chorrojumo vuelve a despertar la curiosidad del público gracias a una nueva herramienta visual, igual que hizo cuando la fotografía comenzaba a extenderse. Entonces fueron los retratos y las tarjetas que los visitantes se llevaban como recuerdo. Ahora son pequeñas recreaciones digitales que circulan en perfiles de Instagram y acercan su historia a quienes apenas habían oído hablar de él.

El gitano que inventó la marca personal en Granada

Detrás del apodo estaba Mariano Fernández, un gitano vinculado al Sacromonte cuya vida ha llegado rodeada de versiones y episodios que no siempre coinciden. Sin embargo, la documentación conservada por instituciones públicas permite reconstruir con claridad la faceta que lo hizo famoso.

Vestía camisa de chorreras, chalequillo, fajín y botas, llevaba una caña en la mano y se hacía llamar «príncipe de los gitanos». Con ese aspecto recibía a quienes subían hasta la Alhambra atraídos por la Granada romántica que habían descubierto en libros, pinturas y relatos. Posaba para los fotógrafos, hablaba con los turistas y formaba parte de la experiencia que la ciudad ofrecía a los forasteros.

El Museo Casa de los Tiros lo señala como el más conocido de los personajes que recorrían la Granada de la segunda mitad del siglo XIX. El Patronato de la Alhambra custodia varias fotografías en las que aparece posando tanto en estudios como en diferentes espacios del conjunto monumental. Una de las copias conservadas en el Archivo de la Alhambra mantiene en el reverso el sello con el que se presentaba: «Mariano Fernández. Príncipe de los Jitanos. Modelo de Fortuny. Alhambra. Granada».

El vínculo con Mariano Fortuny

La tradición granadina ha situado al pintor Mariano Fortuny en el origen de la transformación de Mariano Fernández en Chorrojumo. El artista permaneció en Granada entre 1870 y 1872, y el personaje utilizó después la condición de «modelo de Fortuny» para promocionarse. Aunque algunos detalles incorporados con el paso de los años son difíciles de comprobar, el sello conservado por el Patronato de la Alhambra demuestra que él mismo explotó esa relación como parte de su identidad pública.

Fotógrafos como José García Ayola y Rafael Garzón lo retrataron en diferentes momentos. El Archivo de la Alhambra conserva incluso imágenes en las que aparece ante el Palacio de Carlos V o formando parte de escenas flamencas dentro de los recintos nazaríes. Su rostro terminó circulando fuera de Granada en numerosas copias fotográficas. Sin conocer todavía conceptos como marca personal o promoción de destinos, Chorrojumo había aprendido a utilizar ambos, según informa el diario Ideal.

Un legado presente en el Sacromonte y el Corpus

Mariano Fernández murió en Granada en 1906, pero sigue presente en el día a día granadino. Uno de los cabezudos que acompaña a la Tarasca durante las fiestas del Corpus conserva sus rasgos y su particular indumentaria. El Ayuntamiento de Granada lo ha utilizado incluso en Fitur para presentar la principal celebración de la ciudad.

En la placeta del Peso de la Harina, junto a la Cuesta del Chapiz, una escultura reproduce la indumentaria con la que pasó a formar parte del imaginario granadino. La obra, realizada en latón martilleado, representa a Mariano Fernández con camisa de chorreras, chalequillo, fajín y botas. En la mano derecha sostiene la caña que simboliza su supuesto gobierno sobre el barrio. Chorrojumo recibe así a quienes comienzan a recorrer el Camino del Sacromonte desde la Cuesta del Chapiz.

El personaje continúa presente en las colecciones del Museo Casa de los Tiros, el Ministerio de Cultura y el Patronato de la Alhambra. También ha inspirado rutas, libros y actividades divulgativas destinadas a explicar la historia de la ciudad. A ese legado se han unido durante los últimos meses los vídeos realizados con inteligencia artificial. Las antiguas fotografías sirven ahora como punto de partida para devolverle el movimiento y situarlo de nuevo ante la Alhambra.

Las recreaciones no sustituyen a los documentos originales ni deben entenderse como una reproducción exacta del pasado, pero han conseguido algo que Chorrojumo conocía bien: llamar la atención del público.

Fuente: Ideal · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Vogranada con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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