El jurado popular granadino cumple 30 años tras juzgar 225 crímenes y los expertos piden reformas

SucesosEl jurado popular granadino cumple 30 años tras juzgar 225 crímenes y los expertos piden reformas

El jurado popular cumple 30 años de trayectoria en Granada. Desde el primer juicio celebrado en julio de 1996 —por el asesinato de una mujer en Escúzar—, la Audiencia Provincial ha resuelto un total de 225 casos a través de esta institución penal que integra a ciudadanos legos en el enjuiciamiento de determinados delitos, según datos facilitados por el propio tribunal.

Sala de tribunal vacía con sillas del jurado dispuestas en semicírculo
Ilustración generada con IA

La presidenta de la Audiencia, María José Rivas, reconoce que la figura «se reinstauró con cierta resistencia, pero ya está totalmente asumida». Para los magistrados y abogados penalistas consultados por IDEAL, el balance es positivo aunque existen márgenes de mejora evidentes tras tres décadas en funcionamiento.

Acercar la justicia al ciudadano, pero con límites más claros

Juan Carlos Cuenca, magistrado-presidente de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada, valora como principal aportación «el acercamiento de la justicia al ciudadano». Sin embargo, advierte que la figura «no ha evolucionado» y defiende «pulir y delimitar» el número de delitos que pueden conocerse mediante jurado, cuya formación «conlleva tiempo y recursos económicos».

Cuenca ha observado cambios notables en la selección del jurado: cada vez se demora más debido al uso de redes sociales por parte de los letrados para investigar el perfil de los candidatos. «Los abogados entran en las redes sociales para ver cómo se pronuncian», explica. El magistrado reconoce que el veredicto que más le «quitó el sueño» fue el del crimen de los Yesos, que juzgó el doble asesinato de una pareja por parte de cuatro hombres en 2022.

«Ojos nuevos» sin rutina profesional

Miguel Pasquau Liaño, magistrado del TSJA, destaca como fortaleza del jurado que «los ciudadanos no tienen rutina, vienen con ojos nuevos y abiertos». Subraya además que «la duda razonable está blindada»: si tres de nueve jurados no ven la culpabilidad probada, el acusado queda absuelto.

Pasquau es partidario de reformas urgentes para «acotar de manera más clara y nítida el ámbito de decisión del jurado», limitando las preguntas a hechos concretos y secuenciales. También aboga por restringir los delitos: considera apropiado que los ciudadanos juzguen crímenes de sangre o incendios, pero no delitos de funcionarios públicos —cohecho, malversación, negociaciones prohibidas— que tienen «componentes jurídicos complicados».

Falta de formación y motivación insuficiente

Rafael López Guarnido, abogado penalista con 14 juicios con jurado en su trayectoria, lamenta la «falta de información y formación» de los ciudadanos designados. «Enfrentarse a las mayores vilezas del ser humano deja una cicatriz emocional difícil de borrar», señala. Para López Guarnido, la principal debilidad es la motivación: «El jurado debe justificar su veredicto sobre una concreta interpretación de la prueba, y esta labor es la que provoca el mayor número de revisiones».

Amira Monchietti, abogada penalista, coincide en que «la valoración de los miembros del jurado es muy superficial o no lo suficientemente motivada», lo que ocasiona errores que producen «situaciones gravosas» para las víctimas. Monchietti recuerda un caso en el que la nulidad de una sentencia obligó a la familia de una víctima a someterse a un segundo juicio «por falta de motivación», una situación que califica de «difícil» pese al resultado finalmente condenatorio.

El mazo del pueblo, tres décadas después

La ley del jurado en España fue aprobada el 22 de mayo de 1995, pero hasta julio de 1996 no se celebró el primer juicio en Granada y Andalucía. El sistema selecciona nueve ciudadanos del censo electoral que, tras un cuestionario y posibles recusaciones por las partes, deliberan en régimen de aislamiento. Según la Audiencia Provincial, el jurado ha resuelto 225 casos en la provincia, aunque cada vez son más frecuentes las sentencias por conformidad que evitan el juicio.

Todos los expertos consultados coinciden: el jurado humaniza la justicia y abre el sistema a la participación ciudadana, pero necesita reformas para mejorar su función tras tres décadas sin evolución normativa.

Fuente: Ideal · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Vogranada con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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