Baza vivió este domingo 6 de septiembre una edición histórica de la fiesta del Cascamorras, declarada de Interés Turístico Internacional. Más de 17.000 personas llenaron las calles de la localidad para impedir que Antonio Vera, encarnando al Cascamorras por séptima vez, lograra su cometido simbólico de llevarse la imagen de la Virgen de la Piedad a Guadix.

Según informa el diario Ideal, la coincidencia de la festividad en domingo disparó la afluencia hasta colapsar el recorrido de 3,5 kilómetros y sus accesos mucho antes de las seis de la tarde. Nada más llegar al paraje de las Arrodeas, Vera fue cubierto de cabeza a pies con pintura negra ecológica, dando inicio a un ritual centenario que marca el arranque formal de la Feria y Fiestas de Baza.
Resistencia física y afecto popular
El avance del Cascamorras fue un auténtico ejercicio de resistencia. A lo largo del trayecto, Vera cumplió con las paradas históricas para jurar bandera ante los clamores de «¡Viva la Virgen de la Piedad!» y el cántico afectuoso «¡Esto sí que es un Cascamorras!». Como ya es tradición en los últimos años, el mástil de la bandera se rompió en plena carrera y debió ser reemplazado sobre la marcha.
Representantes institucionales saludaron al Cascamorras antes del inicio. El alcalde de Baza, Pedro Justo Ramos, lo recibió en el Ayuntamiento junto a la diputada de Cultura, Pilar Caracuel, y el delegado de Turismo, José Manuel López. El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, participó activamente en la carrera: «Desde que soy niño pinto a Cascamorras, es una tradición muy especial para mí y para mi familia que va más allá de una simple fiesta», manifestó.
Reivindicación ciudadana: «Cascamorras es de todos»
La celebración estuvo marcada por un fuerte componente de protesta. A lo largo del recorrido y en la fachada del Ayuntamiento lució con fuerza el lema «Ni dueños, ni Barreras, Cascamorras es de todos». La pancarta, impulsada por la Asociación Multicultural Cascamorras Baza, sintetiza el malestar ciudadano ante el hecho de que el nombre de la fiesta continúe registrado a título privado.
El Ayuntamiento de Baza acumula más de 17 años de conversaciones con el titular de la marca sin haber logrado un traspaso efectivo, pese a las constantes promesas de cesión. Ante lo que muchos vecinos consideran una inacción institucional injustificada, crecen las voces que exigen recurrir a vías legales contundentes. Informes jurídicos sugieren incluso la expropiación de la marca para adscribirla formalmente a los municipios de Baza y Guadix.
Final del ritual
Tras completar el recorrido entre multitudes, Antonio Vera entró en el Antiguo Convento Franciscano, donde se duchó y se cambió al tradicional traje de colores antes de postrarse ante la imagen de la Virgen de la Piedad, cerrando así una jornada que mezcló tradición, fervor popular y reivindicación social.
Fuente: Ideal · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Vogranada con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
