La historia de Bourama Dembelé: del trabajo en la fresa al debut profesional con el Granada CF

GranadaLa historia de Bourama Dembelé: del trabajo en la fresa al debut profesional con el Granada CF

Bourama Dembelé (Mali, 2008) representa una de esas historias que el fútbol escribe con esfuerzo, humildad y oportunidades bien aprovechadas. El joven central del Granada CF debutó recientemente en el fútbol profesional ante el Oviedo en el estadio Carlos Tartiere, mostrando la madurez de quien lleva años trabajando por un sueño: dar a su familia un futuro mejor.

De Mali a Cartaya: una infancia entre fresas

La familia de Bourama llegó a Cartaya (Huelva) cuando él era un bebé. Sus padres, Omar y su madre, se dedicaban al trabajo en el campo de la fresa, de sol a sol, para sacar adelante a sus hijos. Fue en ese entorno rural onubense donde Josemi Pérez, entonces captador del Sevilla y actual director deportivo del Nuevo Molino, descubrió al niño maliense cuando apenas era alevín.

«Ya me llamaron la atención la calma y el desparpajo que también demostró en Oviedo», recuerda Josemi en declaraciones recogidas por Ideal. El Sevilla fichó al joven defensa, que entonces alternaba las posiciones de mediocentro y lateral izquierdo, pero la pandemia del coronavirus y los recortes presupuestarios le cerraron las puertas del club hispalense. La razón: falta de altura. Una ironía cuando hoy Bourama destaca por su envergadura física.

La apuesta de un mentor: becado por no poder pagar 40 euros

Tras su salida del Sevilla, Josemi Pérez decidió becar a Bourama en el Nuevo Molino. «Se sentó conmigo con la cabeza agachada y llorando porque no podía pagar los 40 euros de cuota mensual al perder los 400 que les daba el Sevilla», rememora el técnico sobre la conversación con Omar, el padre del jugador. La familia tenía gastos urgentes tras el nacimiento de otro hijo, y la economía doméstica apenas daba para cubrir lo esencial.

Durante cuatro años, Josemi fue entrenador y mentor de Bourama. «Hubo días en los que tuve hasta que dar de comer a Bourama», confiesa. El chico, tímido y reservado, trabajaba como pocos. «Era encantador, aunque marcara distancia para pasar desapercibido. Nunca dio un problema y era pura bondad», destaca el técnico onubense.

El salto al Granada CF: crecimiento físico y mental

El punto de inflexión llegó en el verano de 2023. «Estuve un mes sin verle por las vacaciones y, al volver, había crecido muchísimo. Fue una bestia desde entonces», explica Josemi. Fue entonces cuando recomendó su fichaje a Rafa Salguero, captador del Granada CF, quien apostó por convertirlo en central zurdo tras perder algo de velocidad con el estirón.

Bourama ingresó en una de las residencias para canteranos del club rojiblanco y comenzó un proceso de desarrollo integral. Antonio Reales, su agente, detalla: «Le pusimos un preparador físico y un nutricionista para que ganase hasta siete kilos de masa muscular la temporada pasada, además de crecer otros tres o cuatro centímetros». El jugador alternó el curso pasado entre Juvenil División de Honor, filial en Tercera RFEF y entrenamientos con el primer equipo, celebrando el título juvenil ante Betis y Sevilla.

Interés de Primera y selección española

La progresión del defensa no ha pasado desapercibida. Clubes como el Atlético de Madrid y el Villarreal han mostrado interés por el jugador, que renovó con el Granada hasta 2028 el pasado diciembre. También las categorías inferiores de la selección española le han llamado, aunque el papeleo de la nacionalidad aún está en trámite.

«Tiene los pies en el suelo y sabe que está en una fase de crecimiento», apunta Reales, quien subraya que las conversaciones con el club para ampliarle la ficha al primer equipo «van en buen camino».

Un debut sin nervios en el Tartiere

En su estreno ante el Oviedo, Bourama mostró la serenidad que le caracteriza. «Nunca perdió el sitio, con su serenidad y saber estar, y ayudó mucho en la salida de balón limpia», destaca Josemi. El central maliense apenas escribió «titular» a su mentor antes del partido y cortó la comunicación hasta después del encuentro.

Josemi Pérez no duda de su proyección: «Creo que jugará en Primera división y, por sus características, incluso en la Premier League». Antonio Reales coincide: «Su margen de crecimiento sigue siendo abismal. A día de hoy no tiene techo».

Por lo pronto, Bourama Dembelé sigue con los pies en el suelo, respondiendo mensajes de felicitación y trabajando para ganarse el favor de Los Cármenes. La historia del niño que llegó de Mali para que sus padres recogieran fresas apenas comienza.

Fuente: Ideal · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Vogranada con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

Esto te interesa

Noticias populares