El Zaidín recupera la actividad comercial un mes después de los terremotos de Granada

GranadaEl Zaidín recupera la actividad comercial un mes después de los terremotos de Granada

El barrio del Zaidín recupera progresivamente su ritmo habitual un mes después de que la serie sísmica sacudiera Granada. Según la Asociación de Comerciantes y Autónomos del Zaidín-Vergeles, el tejido empresarial del barrio ha demostrado su capacidad de respuesta ante la adversidad, con la mayoría de establecimientos ya operativos tras el susto inicial.

Ilustración de un barrio urbano con terrazas y comercios recuperando su actividad
Ilustración generada con IA

La respuesta del comercio local tras los temblores

Francisco Prados, presidente de la asociación, subraya que muchos empresarios abrieron sus negocios apenas unas horas después de los primeros seísmos, priorizando la actividad sobre el miedo. «Somos autónomos y los autónomos no nos podemos permitir el lujo de cerrar ni un día. Tenemos que estar aquí al pie del cañón», explica el responsable de la entidad.

De los aproximadamente 180 establecimientos asociados, dentro de un tejido que ronda los 400 negocios en el barrio, únicamente el gimnasio Harmony continúa sin abrir, aunque se evalúan aún los daños en otros locales no asociados. Algunos comerciantes mantienen la actividad mientras acometen las reparaciones necesarias, principalmente de carácter estructural.

El Zaidín desierto: el éxodo temporal de agosto

Durante la segunda quincena de agosto, el barrio quedó prácticamente vacío. Numerosos vecinos con segunda residencia en la playa o en la Vega optaron por abandonar temporalmente sus casas en busca de tranquilidad. Esta ausencia se notó especialmente en las terrazas y bares, puntos tradicionales de encuentro vecinal.

Para Prados, al frente del Bar Prados en la calle Poeta Gracián, la hostelería cumple además una función social que va más allá de lo económico. «Es el lugar donde los vecinos se encuentran, donde hablan, donde se desahogan, donde salen del ambiente de su casa», señala, destacando el papel de estos espacios como válvula de escape tras la tensión vivida.

Las fiestas del barrio, señal de normalidad

La recuperación de la actividad se ha consolidado en las últimas semanas. Las fiestas del barrio, celebradas la semana pasada, registraron un volumen de trabajo similar al de años anteriores, una señal clara de que el Zaidín recupera su pulso habitual.

«El zaidinero está teniendo la capacidad que ha tenido toda la vida de sacar pecho, de echarle narices al asunto y tirar para adelante», asegura Prados. El presidente de la asociación también destaca que el Ayuntamiento «ha estado pendiente desde el minuto uno de los comerciantes, autónomos y vecinos».

Un mes después de los temblores que afectaron a varios municipios del área metropolitana, el barrio vuelve a abrir sus puertas y recuperar, poco a poco, la vida de sus calles.

Fuente: Ideal · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Vogranada con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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